"Esta Caja es institución de intereses económicos, pero más que esto y sobre esto, es obra de ideales sociales"
(1927)
La responsabilidad corporativa consiste en actuar de acuerdo con los valores de confianza, compromiso social y excelencia en el servicio, con el objetivo de contribuir al desarrollo económico y social del entorno. Esta actuación garantiza la solvencia y la eficiencia a largo plazo de la Entidad y tiene en cuenta la protección del medio ambiente y el impacto social de sus actuaciones.
Desde su constitución, en el año 1904, en forma de caja de ahorros, ”la Caixa” ha mantenido una política de actuación basada en la eficiencia económica y en la actuación responsable.
La Entidad nació con una finalidad social orientada a evitar la exclusión financiera y con una voluntad de compromiso con el desarrollo socioeconómico del territorio.
Francesc Moragas Barret
(Fundador i primer Director General)
"Esta Caja es institución de intereses económicos, pero más que esto y sobre esto, es obra de ideales sociales"
(1927)
Como entonces, se mantiene en el seno de ”la Caixa” el convencimiento compartido que solo la visión del negocio a largo plazo, el buen gobierno corporativo y la actividad responsable y sostenible pueden garantizar el futuro y el éxito de las organizaciones, que deben responder de forma honesta ante todos sus grupos de interés: clientes, empleados, proveedores, reguladores y sociedad en general.
De forma coherente con esta idea:
Isidro Fainé, Presidente
"Ayudar a las personas es nuestra motivación más trascendente"
Juan María Nin, Director General
"El compromiso social de la entidad es nuestra última ratio, la de verdad, la que guía el desarrollo de toda nuestra actividad financiera."
Su compromiso de actuación sostenible, que tiene que aportar valor añadido a la Entidad, contempla toda la cadena de valor de la organización, desde el origen de los fondos y los recursos hasta su aplicación y su inversión.
Así, y a fin de determinar las estrategias de gestión, se toman en consideración:
”la Caixa”, de acuerdo con sus valores de confianza, compromiso social y excelencia en el servicio, y basándose en las prácticas que caracterizan el buen gobierno corporativo, trata de crear valor y de dar respuesta a las personas y los colectivos con los que se relaciona:

La Responsabilidad Corporativa se encuentra en el trasfondo de la gestión diaria de la Entidad y de su estrategia global y, debido a su carácter transversal, afecta a todas sus áreas. Se fundamenta en los principios de transparencia y buenas prácticas que presiden el buen gobierno corporativo.
En su desarrollo, y como compromiso corporativo, cuenta con su apoyo y la implicación de la Alta Dirección y del resto de miembros de la organización.
Además, como muestra de su significación en la Entidad, existe un órgano con funciones específicas en la materia: el Comité de Reputación Corporativa, que se encarga de definir, implementar y supervisar las políticas de Responsabilidad Corporativa.
El Comité se vincula al Comité de Dirección a través de la Presidencia.
El Comité se encarga de:
El Comité está formado por directivos de distintas áreas de la Entidad: Comunicación, Responsabilidad Corporativa, Auditoría, Marketing, Gestión global del riesgo, Calidad, Marca, Servicios Generales, Recursos Humanos, Obra Social y Delegaciones Territoriales.
Las decisiones y políticas adoptadas por el Comité son implementadas con el apoyo de todos sus miembros. Aún así, pueden delegarse objetivos concretos de gestión a cada miembro, en función de sus responsabilidades específicas.
Las reuniones del Comité tienen una frecuencia trimestral, aunque pueden ser convocadas antes o más a menudo, si la ocasión lo requiere.
”la Caixa” está adherida a numerosas alianzas e iniciativas, tanto nacionales como internacionales, cuyo objetivo es el avance conjunto en temas de responsabilidad corporativa y el intercambio de buenas prácticas en la materia:
En septiembre del 2005, ”la Caixa” se adhirió al Pacto Mundial, una iniciativa internacional impulsada por las Naciones Unidas cuyo objetivo es que las empresas de todo el mundo adopten, de forma voluntaria, un compromiso ético por el cual sus estrategias de negocio, sus operaciones diarias y su cultura organizativa cumplen con diez principios universales en materia de derechos humanos, laborales, medioambientales y de lucha contra la corrupción.