Los virus son programas que se instalan en el ordenador, normalmente de forma oculta al propietario, con fines maliciosos (por ejemplo, destruir archivos, o el disco, propagarse a otros ordenadores o provocar un mal funcionamiento del ordenador). Las modos de propagarse son muy variados y evolucionan con el tiempo. Para evitar las posibles infecciones de virus es conveniente:
Disponer de un software antivirus actualizado (debe actualizarse periódicamente, no es suficiente que sea más o menos nuevo). Para actualizarlo, deben consultarse las instrucciones del fabricante del programa.
Verificar los documentos que se han recibido del exterior (vía correo electrónico, disquete, download…) con el antivirus.
Ejecutar sólo aquellos programas de los que tengamos garantía de origen y que no vulneren la propiedad intelectual.
Es recomendable instalar un sistema antiespía para evitar los programas espía, también llamados spyware, y la publicidad no deseada.
También es muy importante saber que un antivirus puede fallar por dos motivos: puede no detectar un virus porque es diferente de los que conoce; pero también puede detectar como virus un programa inofensivo que, por casualidad, tenga dentro de su código secuencias parecidas a las de un virus. Este segundo caso se conoce como “falso positivo”.
El correo electrónico es una de las vías más importantes de transmisión de virus, ya que no garantiza el origen del envío, lo que conlleva algunos riesgos inherentes, como que terceros puedan acceder al contenido del correo, que se suplante el remitente o que se envíe el virus. Para correr los mínimos riesgos posibles cuando lo utilizamos es recomendable: